Si no hablas, no vas a escuchar tu voz

Nunca he podido sentir que escribo bien. Siempre cuando leo lo que escribo encuentro que está mal: mal redactado, mal planteado, con poco vocabulario, repetitivo, falso, básico, mal puntuado, etc. a pesar de esto no puedo usar la IA como intermediario para expresar lo que realmente pienso, sería además de falso, poco original.

Escribir tiene varias cosas desagradables, una de ellas es sentir esa vulnerabilidad que se produce cuando expones públicamente lo que piensas en texto específicamente. Hacerlo a través de diseño, música o arte es más interpretativo o indirecto quizás, mientras que las palabras son más directas, literalmente literales.

Existe también el temor de ser visto y juzgado, independiente del tipo de juicio, sea bueno o malo. Se siente similar a lo que pasa cuando te escuchas a tí mismo después de grabar tu voz. Odias tu voz cuando la escuchas desde una grabación, a veces no pareciera que fueses tú, pero eres tú al final, y no porque no te guste tu voz vas a dejar de hablar o comunicarte.

Leí un artículo el otro día que decía “a nadie le interesa tu sitio web de portafolio excepto a tí“. Me resonó bastante dado que se aplica a mi propio sitio web pezweb.com.

Las personas que buscan servicios de desarrollo o diseño web, buscan antes que todo ver cuánto va a costar, lo cual es ciertamente válido, no tienen tiempo para revisar a profunidad la visión o lo que es el servicio realmente. Respecto al contenido del sitio, no lo leen y no lo experimentan cuidadosamente. Para las personas es un rato perdido más.

Me han dicho muchas veces que Pezweb es poco comercial, que el sitio web es poco intuitivo, poco entendible, confuso. Que es “muy avanzado” o “muy complejo”. Personalmente no lo veo tan así, pero no deja de ser cierto lo que opinan los usuarios. Este sitio, pezweb.com es de la empresa, porque la empresa necesita un nombre y una web, correos, servicios, promocionarse, etc. pero en gran medida es personal, dado que tiene un diseño y funcionalidad que expresa una visión de autor opinionada.

Una vez estaba en una fiesta y alguien me preguntó por mi trabajo y le di el dominio del sitio para que lo buscara. Cuando entró desde su celular, la miró, navegó un par de minutos y luego guardo el cel. No me dijo nada después, ningún comentario, nada. Empezamos a hablar otra cosa y eso fue todo. Me dio risa porque fue raro que no dijiera absolutamente nada. Cero comentarios.

De alguna forma fue mejor que un cumplido o queja, comprueba la tesis del artículo “a nadie le interesa tu sitio web de portafolio excepto a tí“.

Que a nadie le importe excepto a mí es bueno porque tengo la libertad de hacer lo que yo quiera, pero a la vez, que a nadie le importe es malo, porque mi empresa necesita de visitas y negocio.

ANTIBLOG